This is water / esto es agua

Esto es agua

David Foster Wallace tituló su discurso de graduación en el Kenyon College «Esto es agua». Comenzó con una breve historia sobre dos peces jóvenes que nadaban en el océano y se encontraron con un pez más viejo que nadaba en dirección opuesta. Este pez les saludó con la cabeza y les dijo: «Buenos días, chicos. ¿Cómo está el agua?». Y los dos peces jóvenes se miraron, nadaron un poco más lejos y dijeron: «¿Qué demonios es el agua?».

El agua, nuestra agua, está tan metida en nuestro ADN que casi nos damos cuenta. Podemos llamarla cultura, sentido común o simplemente “lo que está bien hacer aquí”. Es un filtro a través del cual vemos la realidad y tomamos decisiones.

El fin de semana pasado probé por primera vez un juego de realidad virtual. El objetivo era luchar contra una horda de zombis que querían destruir la humanidad y, por supuesto, nosotros éramos los únicos que podíamos detenerlos. La aventura se desarrolla en distintos entornos con gráficos muy realistas y muchos efectos de sonido. Totalmente inmersiva.

En cuanto me puse las gafas, me sentí literalmente en otro mundo, distópico y real. Tan real que mi mente olvidó que se trataba de un juego y sufrió miedo, estrés y hasta vértigo.

De hecho, estábamos en una habitación grande y vacía, creyendo que había obstáculos, escaleras e incluso un voladizo en un tejado por la que teníamos que escapar.

Mi realidad en aquel momento era esa. Mi percepción era coherente con lo que estaba viviendo. También noté como algunas suposiciones que tenía, cambiaron.

Percepción

El juego, los efectos visuales y sonoros, y las gafas funcionaron para que mi cabeza se creyera el truco. Pero no hace falta tanto esfuerzo para contaminar nuestros sentidos y alterar nuestra percepción.

La percepción es el mecanismo por el cual le damos sentido al mundo. Recogemos información de nuestros sentidos, la procesamos y tratamos de explicarlo. Todo ello está muy influido por nuestras creencias, valores y suposiciones. Nos demos cuenta o no. Esta es el agua en la que solemos vivir.

Cuando cambia el contexto, real o imaginario, la información procedente de nuestros sentidos puede hacernos cambiar nuestras suposiciones. Por lo tanto, nos cambian el marco que utilizamos para interpretar el mundo.

Noticias falsas

Ahora piensa en lo fácil que te resulta cambiar tus suposiciones o tu valoración de la realidad sólo porque lees o escuchas algo que crees. Si es lo bastante fácil de entender y encaja con otras cosas que ya crees, no te sueles tomar el tiempo de confirmar si es cierto o no.

Se convierte en parte de nuestra agua y, a partir de ese momento, nos basamos en ese conocimiento para tomar nuestras decisiones, sean importantes o no.

Las noticias falsas o medias verdades tienen este efecto en nuestra mente. Es como si lleváramos unas gafas de realidad virtual.

Esto es agua. Y a veces deberíamos saltar fuera de ella y examinar lo que creemos que sabemos, a ver si es verdad.

Foto de Christine Sandu en Unsplash